Pasión, deseo, pocas palabras en unos momentos en los que el tiempo y el lugar pierden la razón y arrastran a dos cuerpos hacia el más primitivo de los instintos.
Tras la explosión de sensaciones que siguió tras aquel momento de frenesí, algo cambió en sus rostros. El encuentro de dos cuerpos que se atraen, que se desean, hace cambiar la óptica de todo cuanto ocurre a nuestro alrededor. Aquella Nochebuena iba a ser diferente. Los momentos de caricias y besos no paraban de sucederse mientras ambos se arreglaban para bajar a cenar. En un momento en el que ella se estaba peinando frente al lavabo, Andrés se acercó por detrás, la besó en el cuello mientras le susurró al oído:
- Papá Noel va a llegar pronto esta noche, así que no tardemos mucho en irnos a la cama de nuevo.
- Jajaja!! Sí, pero a dormir, jajaja!! ¿no?
- A mi me ha traído ya un regalito y si tu confías en que te deje a ti algo....Umm!! No te fíes mucho de un señor mayor que tiene tanto trabajo esta noche. Pídeme a mi lo que quieras.
- Jajaja!! Lo que quiera!!! Eso es jugar fuerte.
Andrés le dio la vuelta a Lindiwe sin ni tan siquiera soltarla de la cintura.
- Lo que quieras. Pide por esos labios, aunque antes, déjame besarlos una vez más.....
Fundiéndose ambos en un apasionado beso.
La cena se desarrolló en el salón del hotel. Casi todos eran parejas, había también alguna familia con hijos. Todos en definitiva estaban allí tratando de disfrutar de un momento tan especial y familiar como la Navidad. Pausadamente se sentaron en uno de los lugares más alejados y discretos del salón, cerca de una chimenea que daba luz y calor a una noche fría como aquella.
La complicidad entre ambos hizo presencia durante toda su estancia en el salón. Ni la presencia del gerente del hotel, el cual se había acercado a saludar a Andrés, les hizo distraer la atención del uno en el otro.
Sólo tardaron el tiempo justo y necesario en comer, brindar con una copa de cava y volver a la habitación. Al día siguiente era Navidad, pero hasta entonces, sólo les importaba una cosa: su primera noche.



12 comentarios:
Una preguntita indiscreta:
Andrés estaba enamorado de Lindiwe o era pura pasión ?
Mmmm...me han quedado otras preguntas, quiza mejor por el "feis" te las comento.
Besos!
Doble o nada. Eso es lo que siento tras leer esta parte del relato. En esas situaciones hay que ir por todo.. aun a riesgo de no obtener nada.
Preciosa noche Buena la que vivieron,los dos, llena de amor y pasión.... de las que nunca se olvidan...
Esperemos a ver lo que ocurre después.
Besos.
Sí señor... que es eso de pagar un hotel, con todas las comodidades, y luego estar todo el día fuera y sólo usarlo para dormir... NOOOOOOOOOO, ya que se paga, hay que aprovechar la habitación al máximo
A Andrés y Lindiwe los mueve la pasión que no se extingue, la que se vive y se siente, un deseo que nunca tuvo control.
Deseo que habla desde lo afectivo, que hace flaquear a una voluntad sin sentido.
Hermosa entrega, valió la pena esperar.
Besotototototes.:-)
Aprovechando bien el tiempo...
¿Con sentimiento o pura emoción?
Un besito.
Hola, paso a saludarte.
Todo bien???
Hola Diana y Loose
¿Amor o pasión? ¿Emoción o sentimiento?
Sinceramente siempre he pensado que todo depende de la óptica con que se mire y el momento en el que se vive.
Besos a las dos
Hola Ceci
Y te aseguro que así fue. A por el doble, pero no siempre el azar nos acompaña.
Besos
Hola Mayte
Realmente fue una noche bonita. De las que quedan en el recuerdo.
Besos
Hola Satur
Jajaja!! Visto desde ese punto de vista... Pues si que se aprovechó, aunque no hay que darle a todo una visión material.
Saludos
Hola Princesa
Me gustó la descripción de lo qe los movía a ambos. Muy de tu estilo.
Muchos Besos
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