sábado, 15 de junio de 2013

El Tsunami Financiero (III): otra respuesta ante la crisis


Siguiendo con la respuesta a la tercera Ola, vamos a ver otro enfoque. Nos desplazamos hasta mediados del S.XX, en concreto a la Alemania nazi.

Hitler accedió al poder en un entorno dominado por las consecuencias de la Gran Depresión de 1.929 y en un país, Alemania, en el que el descontento y la frustración por la derrota sufrida en la Gran Guerra, junto a la carga que suponía las sanciones impuestas por la derrota, hicieron de caldo de cultivo para su rápido ascenso, amparado en su fuerte carisma y cada vez mayor popularidad.

Dicho ascenso, así como sus éxitos, fueron meteóricos. En seis años le dio la vuelta a la situación económica y social, llevando a cabo una recuperación asombrosa. En el plano político desencadenó el inicio de la Segunda Guerra Mundial, consiguiendo una serie de sorprendentes victorias, muchas veces en clara inferioridad numérica, pero amparado en un gran despliegue estratégico y nuevas fórmulas de llevar a cabo la guerra.

Su trayectoria parecía imparable. Así, podemos decir que en 1.941 era el claro ganador de la contienda tras haber conquistado gran parte de Europa y el Norte de África. Pero algo hizo cambiar el curso de las cosas. No fue un error, sino una secuencia de ellos los que desataron ese punto de inflexión, esa crisis en ese modelo de éxito que había diseñado.

Y las razones del fracaso fueron obvias: trató de mantener un control absoluto de las operaciones de la Wehrmacht, a pesar de moverse siempre entre desoladores búnkeres de mando, lo que le llevó a divorciarse cada vez más de la realidad. Por otro lado, sus tropas estaban demasiado expandidas, con un pésimo sistema de suministros y una Luftwaffe en manos de uno de los mayores incompetentes de la escena militar, el ministro Goering. Una renuncia a la guerra naval, o la no instalación del país en una auténtica economía de guerra fueron otras de las causas que contribuyeron al comienzo de su fracaso.

¿Y qué hizo Hitler? Pues en vez de analizar los fallos de su estructura, achacó todos los males a la falta de espíritu combativo de sus tropas (proactividad que diríamos hoy) así como a la no comprensión por parte de su alto mando de las órdenes por él transmitidas.

Como resultado de ello se dedicó a solicitarles a su ejército un mayor vigor en la batalla sin proporcionarles más recursos, lo que le condujo a nuevas derrotas, una mayor carga de trabajo, estrés y a un cada vez mayor deterioro de su estado de salud. Todas las operaciones necesitaban de su autorización, lo que unido a la falta de comunicación que se produjo en muchas ocasiones, provocó la pérdida de efectividad en la batalla y con ello nuevas derrotas.

Y es que "ante los problemas, tendemos a potenciar aquellas cualidades que más dominamos, aunque sean aquellas que han ocasionado la crisis...."

Por tanto nos encontramos dos maneras de afrontar las crisis:

1.- Convertirla en una oportunidad, como logró hacer el Ministro Pombal.

2.- Reforzar las conductas y habilidades en las que nos sentimos fuertes. Es lo que hizo Hitler, y desgraciadamente, lo que está haciendo España ante esta crisis.


domingo, 9 de junio de 2013

El Tsunami Financiero (II): preparados para la tercera Ola



Tan trascendentes son las crisis como la respuesta que se les de a las mismas. Etimológicamente el término crisis proviene del griego y se define como "separación", "decisión", "punto crítico". Crisis es algo que se rompe, y al romperse hay que analizarlo. Por ello en época de crisis se requiere una toma de decisiones flexible que otorgue respuestas acordes a la situación.

Para sobrevivir a la tercera Ola es necesario un enfoque que de respuestas a la situación. Volvamos a analizar la historia. Volvamos a Lisboa.

En Portugal reinaba José I, quien tras acceder al trono a los 35 años, tras la muerte de su padre, cedió el poder a manos del Marqués de Pombal, quien ocupó el puesto de Primer Ministro pese a las reticencias de la aristocracia lusa, que lo rechazaba al considerarlo el advenedizo hijo de un hacendado rural. Rechazo por otro lado mutuo, al ver éste a los viejos nobles como una clase decadente y corrupta incapaz de hacer frente a los problemas de Portugal.

Milagrosamente, el Marqués de Pombal sobrevivió a la catástrofe. Suya fue la frase "Cuidar de los vivos, enterrar a los muertos", frase que resume a las claras el pragmatismo de sus acciones, enfocadas a quitar lo que no sirve para proteger lo que si sirve.

A continuación envió bomberos al interior de la ciudad para extinguir los incendios, organizó grupos para enterrar a los cadáveres, y viendo que el número de éstos desbordaba cualquier previsión, decidió en contra de los criterios de la época, cargar los cadáveres en barcazas y enviarlos más allá de la boca del Tajo, con el fin de evitar que las epidemias se extendieran por el resto de la población. A esto hoy en día lo podemos equiparar a poner todos los Activos tóxicos en un banco malo y aislarlos del resto del Sistema. Se movilizó al ejército, el cual rodeó la ciudad para evitar la huida de los hombres sanos que podrían ayudar al despeje de las ruinas, así como evitar los saqueos. Asimismo se levantaron patíbulos donde se vio como 34 saqueadores fueron ejecutados. Alguna simbología podemos encontrar hoy en día con este hecho. Sólo hay que estar atentos a los telediarios.

Pero hizo más que todo lo descrito. Aprovechó la tragedia para reconstruir Lisboa, dotándola de su estructura actual y tratando la situación como un buen gestor, no como un político, debiendo asumir decisiones contrarias a la opinión pública en general. Y es que a veces los problemas no sólo vienen de la crisis, sino también de la forma en que la afrontamos.

En el próximo capítulo veremos otro enfoque muy diferente a la crisis, o cómo no debemos afrontar la tercera Ola.

domingo, 2 de junio de 2013

El Tsunami Financiero (I)


Para entender, no sólo lo que está ocurriendo en el sector financiero español, sino lo que queda por llegar, podemos recurrir a la historia y a los símiles que ésta nos presta en conjunción con los vaivenes de la naturaleza.

Corría el 1 de Noviembre de 1775, festividad de todos los Santos y un día de ferviente devoción cristiana. Es por ello que las iglesias de Lisboa se encontraban abarrotadas de fieles devotos dispuestos a cumplir con su obligación de velar por los difuntos. En ese momento, un fuerte terremoto de fuerza 9 se apoderó de la ciudad. Las construcciones, de mala calidad dada la época, cedieron ante la magnitud del seísmo, haciendo de las Iglesias un nido donde murieron miles de personas. Los que pudieron salir entre los escombros, tuvieron que enfrentarse a los incendios provocados por las cocinas, entonces de leña, y que asolaron la ciudad durante cinco días.

La población huyó hacia la playa, donde se encontraron un panorama anómalo. Las aguas del mar se habían retirado y durante un espacio de tiempo inferior a una hora se pudo observar al descubierto todos los fondos marinos que rodean la ciudad. Transcurrido ese instante, llegaron las olas del tsunami provocado por el terremoto.

Fueron tres, a intervalos de una hora. Apagaron la gran mayoría de los fuegos, pero ahogaron a una gran mayoría de la población superviviente. En cuestión de horas, casi la mitad de la población lisboeta había fallecido.

De este relato, hay que sacar varias conclusiones:

1.-Las crisis siempre se generan previas a ciertas señales de alarmas que algunos, considerados locos por la gran mayoría, suelen ver, y a los que pocos hacen caso. En el caso de Lisboa la retirada de las aguas del mar condujo a algunos hacia el exterior de la ciudad, lejos de aquella situación.

2.- Luego las olas golpean dejando a muchos sin mucha capacidad de reacción. En un momento desaparecen recursos amasados durante años.

3.- Nunca es un solo golpe, siempre una cadena de ellos. Pero no acaban con nuestra especie. Somos reacios al cambio, pero cuando éste se produce de una forma violenta nos adaptamos a él para seguir subsistiendo.

Acercándonos a ver qué ocurrió con el Sistema Financiero español, vemos cómo en Agosto del 2.007, fecha considerada por todos como el comienzo de la Crisis, hacia ya meses que el "mar había comenzado a retirarse".

El mercado estaba lleno de supuestas oportunidades basadas en hipotecas al 150% del valor de compra y promociones desarrolladas en un mercado sobredimensionado y construidas en unos terrenos sobrevalorados. Algunas entidades pararon, aunque fueron pocas.

La primera ola llegó con gran fuerza y vigor. Fue la ola de la morosidad. De repente, tras ese Agosto del 2.007, el mercado estalló y se percató que los precios eran ficticios y no se correspondían con la realidad. Comenzaron los impagos y las entidades comenzaron a buscar soluciones: refinanciaciones, pagos aplazados, renegociaciones de deuda, todo lo necesario para evitar el mayor número de víctimas para el sistema financiero. Pero esto era imposible, y lo peor, trajo una primera epidemia al sistema llamada "desconfianza".

La segunda ola la estamos sufriendo en estos momentos. Es la ola de las fusiones. La primera ola ha dejado un gran número de cadáveres en el sector. Ahora se trata de fusionarse buscando menos entidades, más saneadas, asumir menos riesgos y con menor índice de costes fijos (personal, sucursales,etc) Se trata de ganar dimensión y adelgazar un mercado ya de por sí sobredimensionado.

Pero es esta una ola bastante pequeña, y ayudará a crear un nuevo tipo de entidades financieras que posiblemente se vuelque más en el foco del negocio: el cliente.

La tercera ola está aún por llegar. Hablar de ella cuando aún no nos hemos recuperado de la primera y la segunda parece un absurdo, pero cuanto antes seamos conscientes de su llegada, antes podremos prepararnos.

Será una ola que cambiará el concepto que actualmente tenemos de la banca y que para su análisis requerirá un estudio aparte.







miércoles, 2 de enero de 2013

REEDITADO. Quizás fue el amor: Capítulo final


Hola a todos

Tal y como dije en la entrada de regreso, este no es un blog de viajes, o al menos inicialmemte no se concibió con esa idea. En él se narraba una historia, la cual había eliminado de internet por razones personales. Sin embargo, he querido volver a editar los dos último capítulos en uno sólo.

La razón del por qué estos dos últimos capítulos, no es otra que en ellos se pueden encontrar muchos y muy variados sentimientos y emociones. No es sólo el desenlace de una historia, sino el contraste de un pasado vivido con intensidad al lado de Lindiwe, frente a un presente que se quiebra con Elvira, al tiempo que se muestra la dureza de un futuro incierto y desolador en el que no se atisban signos de esperanza. Quizás demasiados contrastes en un corto espacio de tiempo, pero a la vez, reales como la vida misma. Algo que se puede tornar en secuencia metafórica cuando lo extrapolamos a otros momentos de la vida.

El conflicto surge en muchas ocasiones. A veces nuestra vida discurre en una trinchera, en la que por momentos nos sentimos temerosos y por momentos Titanes capaces de todo. En uno y otro instante, llegan puntos de inflexión que debemos de afrontar, ya que las trincheras de la vida son como las reales: pequeños agujeros escabados en el suelo donde guarecernos un breve instante. La vida está siempre fuera.

Gracias por seguir mi historia.


La imagen que se tiene después de acceder a la sala de cuidados intensivos, es de esas que no se olvidan en la vida, quedan grabadas para siempre. Ver a Lindiwe allí hizo que Andrés se desmoronara anímicamente. Fueron escasos segundos los que pudo permanecer en la sala. Suficientes para que todo quedara encarcelado en sus retinas.

Al salir habló con uno de los médicos que la asistía:

- ¿Se salvará, Doctor?

- Es difícil de decir. Presenta traumatismo con conmoción cerebral y entrada en coma casi profundo. Tiene un hematoma frontal y discreta rigidez cervical. Necesita inicialmente de respiración asistida, y está conectada a electrodos a nivel cardíaco y cerebral. Por vía venosa recibe sueroterapia y tiene inmovilización cervical con collarín.

- Pero..... no entiendo mucho de medicina. ¿Saldrá del coma?

- No se sabe. Es difícil posicionarse en estos momentos. Puede que le queden horas de vida o que se recupere totalmente de las lesiones. Al entrar a urgencias le hicimos un TAC con contraste en el que no se observaron signos patológicos.

- ¿Qué es eso?

- Hemorragias, desplazamiento de masa encefálica,... etc. Tan sólo una luxación del hombro izquierdo atribuible al cinturón de seguridad. En esa zona necesita inmovilización con vendaje. Todo ello no quiere decir que vaya a sobrevivir. Si no sale del coma en breve, pueden aparecer infecciones, escaras, perdida de masa muscular, fiebre,.... que agravarán la situación de por si deteriorada.

Las próximas 24 horas serán fundamentales en la evolución.

Además, siento decirle que por desgracia ha perdido la gestación.

- ¿Gestación? ¿Estaba embarazada?

- Sí. ¿No lo sabía?

- No, no me había dicho nada. Decía que quería contarme algo esta misma noche, pero no sabía nada. ¿Pero de cuánto estaba?

- Al llegar a Urgencias presentaba una pequeña pérdida vaginal de sangre. Una hora más tarde perdió definitivamente el feto. Era aproximadamente de unas 12 semanas.

Doce semanas, 3 meses, se había quedado embarazada por Navidades.

El tiempo se detuvo en ese instante para Andrés. No reaccionó ni con el "Lo siento" emitido por el médico. Instantes después llegó la familia de Lindiwe. Hermano, cuñada,...... La escena es difícil de narrar.

Andrés se apartó del lugar y se dirigió a sentarse junto a las escaleras. Al cabo de unos minutos vio a Elvira indagando entre el personal sanitario acerca del accidente de tráfico. Casi sin querer, ella se percató de su presencia. Tampoco le hicieron falta más datos. Una chica de color ingresada en la UVI, un accidente de tráfico a la entrada de Málaga y Andrés desolado en las escaleras del hospital. No le dirigió palabra. No sé si estaba dolida por la mentira o si se dio cuenta de lo que él sentía por aquella mujer. Poco importaba ya eso.

Al día siguiente, una escueta narración en el diario. Pocos detalles.

Demasiadas sorpresas para una noche. Pero no iban a ser las últimas.

Al día siguiente, Andrés no acudió al trabajo. Llamó para pedirse un día de asuntos propios. No hubo pegas por parte de la Directora, aunque si le advirtió que tendrían que hablar al día siguiente. Algo tenía que contarle.

Las horas se hacían eternas en el hospital. La mayoría de la familia de Lindiwe permanecía allí, entre el pasillo de la UVI y las escaleras. Se hablaba poco, y todo alrededor de aquel lugar era tristeza y desazón. Pero algo le extrañaba a Andrés por encima de todo. Se percibían ciertas reticencias de los familiares a que él siguiera en el hospital. Tampoco le dio más importancia. Aquellas 24 horas iban a ser decisivas y podrían llegar a ser sus últimas horas de vida.

Pasadas las mismas no hubo cambios significativos. Todo seguía igual. Ya que aquello no iba a ser cuestión de horas, sino de algo que se podía alargar en el largo plazo, Andrés volvió al trabajo. Al llegar a la oficina la sorpresa fue tremenda. Masako, la Directora, había presentado la dimisión. Se marchaba a otra entidad financiera. Sin más, sin avisar. Siempre que hay cambios a nivel de Dirección, todo el personal tiene dudas por todo lo que puede acarrear consigo. aunque en aquellas circunstancias a él le supo a indiferencia. No era lo más importante en esos momentos. Sabía que no era su turno de ascender. Hanako, la otra apoderada, tenía más antigüedad que él, aunque menos carisma. Él llevaba escasos tres meses de apoderado y aún no le dejarían tanta responsabilidad. No había problema en ello. Era consciente que todavía no había llegado su momento dentro de la entidad.

El día transcurrió con la agitación normal de la nueva noticia. Al terminar la jornada regresó al hospital. Estaría allí algunas horas, y si aguantaba, pasaría también la noche. Pero no fue una espera normal. Una nueva sorpresa se le presentó cuando apareció de entre las visitas un joven de color. Llegaba triste, con lágrimas, nervioso. Era la pareja de Lindiwe. Su novio en Madrid, la persona con la que había estado conviviendo allí. Lo conoció tras su regreso a la capital y trascurridas unas semanas se fueron a vivir.

- ¿Embarazada? No sabía nada!! Yo deseaba mucho tener un hijo, y resulta que ella me lo iba a dar. No es justo, no es justo. Se marchó y no me dijo nada. Casi ni nos pudimos despedir.

Estas y otras muchas frases eran narradas entre un mar de lágrimas.

La confusión se apoderó de Andrés. Ya no cuadraba nada. Cuando estuvieron juntos en Navidades ella no le había contado nada de que tenía pareja y también es cierto que no habían tomado medidas anticonceptivas. Pero ahora todo estaba patas arribas y sólo la propia Lindiwe sabría la verdadera historia.

Decidió guardar silencio y permanecer alejado de todos. Estaba totalmente desconcertado. Lo mejor sería marcharse a casa. En esos momentos, su presencia no era ni tan siquiera bien vista, salvo para aquel joven recién llegado y ajeno a la presencia de Andrés.

Antes de marcharse tiró de conocidos en el hospital que le dejaron entrar unos segundos para estar a solas con Lindiwe sin que el resto de la familia se percatara de ello. Llegó, se sentó junto a su lado, entre máquinas y cables, le tomó la mano y se dirigió a ella:

- Te quiero, y no creo que te lo haya dicho lo suficiente. No me importa lo que haya pasado, ni lo que hayas silenciado, sólo sé que voy a estar a tu lado hasta que te recuperes.

La máquina que marcaba el ritmo cardíaco de Lindiwe comenzó a dar señales de una subida del ritmo durante unos segundos. Luego volvió a estabilizarse.

- Enfermera, enfermera, la frecuencia cardíaca ha subido!!

- No se preocupe, es normal. A lo largo del día suele pasar varias veces.

- No, no es normal. Le ocurrió cuando le tomé la mano y le hablé.

La enfermera guardó silencio. Fue prudente. No quiso matar aquel hilo de esperanza. Sólo dijo: "quizás fue el amor".

Demasiadas preguntas por responder: ¿Sobreviviría Lindiwe al accidente? Y si así era, ¿en qué estado quedaría? ¿Por qué no le dijo en Nochebuena que tenía pareja en Madrid? ¿Quién la había dejado embarazada, él o aquel joven recién llegado? ¿Por qué acudía a Málaga? ¿Qué quería contarle? ¿Huía o quería un camino en común? ¿Qué pasaría en el inmediato futuro profesional de Andrés? Y Elvira ¿la volvería a ver?

Fin de la 1ª Parte

lunes, 31 de diciembre de 2012

Crisis económicas en España




Mi gran vocación siempre fue la Historia, pero ya veis, cosas del destino, acabé estudiando Económicas. Pero en esta carrera encontré la asignatura de Historia Económica, allá por el segundo año de la Licenciatura. Fue entonces cuando comencé a ver la Historia desde otra óptica. Mi profesor, un Catedrático curtido en años, valoraba la Historia de la Humanidad desde el punto de vista económico, es decir, todo ocurría por temas meramente económicos. El resto de cuestiones, llamense políticas, religiosas o culturales, estaban siempre ligadas a este prisma y eran subsidiarias o consecuencia de las circunstancias económicas. A veces resultaba chocante  interpretar algunas cuestiones tales como la llegada del Cristianismo desde el punto de vista de la Economía. Costaba trabajo, pero a lo largo del curso me fui adaptando a ese prisma e incluso lo desarrollé. Me embarqué en distintos estudios de investigación y en el desarrollo de cada uno de los temas. Quizás, y con el blog de fondo, desarrolle y rescate alguno de ellos. Éste podría ser un buen comienzo: el estudio de las distintas crisis económicas que ha sufrido nuestro país.

Pero mientras tanto, os dejo con esta síntesis, que aunque me sabe a poco, si trata de resumir con un lenguaje asequible y de forma muy resumida, algunos de los capítulos de nuestra Historia.

Y es que quizás por una visión cortoplacista o por desconocimiento, podríamos llegar a pensar que la crisis económica que vivimos en la actualidad es la más grave de todas las acaecidas, que el rescate del Estado español es un hecho único en la historia o que nunca antes se había vivido situación igual.

Nada de lo anteriormente expuesto es correcto o se asemeja a la realidad. Si estudiamos los desequilibrios económicos de nuestro país, vemos como ya desde los tiempos de Roma se vienen produciendo circunstancias diferenciadoras con el resto de países, circunstancias que por otro lado nada tienen que ver con la mayor o menor riqueza con respecto al exterior, dado que aún en tiempos del Imperio, momento álgido en el que los cargamentos de oro y plata provenientes de América nos situaban en una posición ventajosa respecto a nuestros competidores, nuestra economía presentaba grandes desequilibrios, sobre todo en materia presupuestaria.

Pero volviendo a los inicios, es durante la caída del Imperio Romano cuando podemos concretar el momento en el que nuestro país sufre la primera gran crisis económica. Hispania había sido un lugar de abastecimiento para la poderosa Roma. Un abastecimiento que generó la afluencia masiva de cecas provenientes de la metrópoli y que hizo que el dinero en circulación se multiplicara, lo cual disparó la inflación. El ocaso de Roma y su caída condujo al freno en seco de las exportaciones, y a un periodo de estanflacion, es decir, altas tasas de inflación junto a un escaso o nulo crecimiento económico. La economía española, acostumbrada a producir y exportar a Roma, vio como de repente ese caudal se frenó, quedando atrapada en unos precios que la población no podía atender debido a la drastica caída de las ventas, y por tanto de sus ingresos. Fue esto y no la mentalidad del pueblo visigodo, lo que condujo a un período de introspección económica en el que se da un retroceso importante hacia una economía que se centra de nuevo en el sector primario y el autoconsumo.

Pero si fue esta la primera, no fue ni de lejos la más grave. La misma se puede concretar en el periodo posterior a la Guerra Civil española. Curiosamente para el resto de los países occidentales, ésta se puede concretar en el Crack del 29. Sin embargo, España no sufrió un duro golpe en el mencionado episodio, toda vez que la economía no estaba ni de lejos a la altura de la de sus países vecinos, con unas estructuras aún anquilosadas en el S. XIX y que sirvieron de cortafuegos para frenar el contagio de la crisis. La inexistencia de un sistema financiero acorde a la época, el no haber adoptado el patrón oro o la excesiva dependencia del sector primario, hicieron que dicha situación no pesara en exceso en la población. Al contrario, incluso ese estar centrados en materia agrícola ayudó a superar la crisis vía exportaciones. Pero por desgracia todo fue un espejismo. La llegada de la Guerra Civil condujo al país a un caos económico y social que postergó el desarrollo económico. La no beligerancia de nuestro país en la Segunda Guerra Mundial nos llevó además a un periodo de aislamiento conocido como "autarquía", del que tardamos casi dos décadas en salir. Ello, unido a las consecuencias materiales de la guerra, con la destrucción de la débil pero floreciente industria manufacturera del país, localizada principalmente en Cataluña, y la no entrada en los planes de reconstrucción de Europa, el llamado "Plan Marshall", ayudaron a que aquélla tenga el triste honor de ser considerada la peor crisis económica de este país.

Luego vendrían más, no sería ésta la última. La crisis energética del 73 y la no adaptación a unos planes energéticos coherentes con el momento, supusieron un retraso económico que postergó la salida de la misma. Y es que ésta puede ser la nota que defina nuestro devenir económico: en tiempos de crecimiento, crecemos a tasas mucho mayores que nuestro entorno, siendo fuente de atracción para el capital extranjero, pero en períodos de recesión, nuestra economía se resiente aún más que el resto, en parte por la misma razón, la fuerte dependencia del exterior y la retirada de dichos capitales hacia sus países de origen. Eso es algo que estamos viendo cada día en esta crisis, cuando leemos en la prensa cómo los depósitos de personas y empresas extranjeras son repatriados por falta de confianza en nuestra economía.

¿Y el rescate? ¿Se trata se un concepto nuevo? Para nada. En tiempos del Imperio las finanzas estaban dirigidas a sufragar grandes guerras en Europa destinadas a mantener territorios donde preservar la doctrina católica, en una Europa que cada vez más se revelaba en contra del poder de la Iglesia. La afluencia de oro y plata provenientes de las colonias en América sufragaban dichas contiendas. Sin embargo, había una diferencia de tiempo entre la llegada de los metales y las necesidades de liquidez del Imperio, siendo éstas cada vez mayores y más urgentes. Dicho problema se solucionaba acudiendo a prestamistas alemanes e italianos principalmente, a los cuales se le debía pagar grandes tasas de interés. Tales fueron las necesidades de liquidez y el valor de los intereses, que llegó el momento en el que el Estado no pudo asumir dichos pagos, debiendo solicitar la suspensión de pagos y refinanciación de la deuda a más largo plazo, o sea, un rescate en toda regla. Y así hasta en tres ocasiones.

Pero no fue éste el mayor de los problemas de la epoca. La posterior pérdida de dichas colonias no fue sólo algo simbólico, político, estratégico o incluso económico. Fue la caída de todo un modelo económico basado en la explotación comercial de unos territorios que tras su independencia provocaron un nuevo estancamiento económico y el cambio de todo el modelo productivo de un país.

Y si reflexionamos sobre todo lo expuesto ¿no es acaso lo que está ocurriendo un capítulo más de todo lo que ya hemos vivido? La respuesta está en nuestro pasado. Costará asimilarlo, pero debemos pensar que el cambio del modelo productivo, la mejora de la eficiencia, la orientación hacia el comercio exterior o la reducción de un déficit público crónico son vías dolorosas pero necesarias para atender los retos del futuro, y cuanto más tiempo tardemos en llevarlo a cabo, más traumática y dolorosa será nuestra recuperación.

Feliz 2.013 a todos!!!

domingo, 4 de noviembre de 2012

El regreso del Samurai



Hola a todos

Hace ya más de dos años que dejé de escribir en el blog. Las razones para dejar de escribir fueron varias. Quizás el que no conozca el blog desde el inicio y se asome para echar un vistazo, verá tan sólo 30 relatos correspondientes a una parte de uno de los tantos viajes que he realizado en los últimos años, quedándose con la sensación que es éste un blog de viajes. Pero no es así. Este blog nació con la idea de desarrollar una historia y mostrarla a todo el mundo. Y así lo hice. A lo largo de dos años fueron muchos los seguidores de la historia, seguidores que poco a poco se fueron convirtiendo en amigos y compañeros en esa ruta trazada a través de la memoria más oculta de mi ser.

He aquí mi agradecimiento a todos vosotros. Fuisteis vosotros los que me ayudasteis a construir la historia, con vuestro seguimiento y comentarios. Gracias, de veras a :

LucasAksunite  MAYTE,  Adrianina,  El Diablo Des.,  melocotón,  mar,  Marta De Dios Crespo  SeleniapatiLa Maga GrisRobin HoodXeivisPablosuper primaNocheCantora Bruna OllyMiriam,   SATURNINOLA GUERA RODRIGUEZgrouchoGurka-CaroL- , looseVerónica (peke)MaríaSain_ela, Hay que ver donde te he puesto!!, *Irene* , .:*:. Ferípula .:*:. , 7planetasdesorbitadosacacia,  Aprendiza de risasAriaDna ♥CamilleDiosaoasis, El penúltimo samurai bancario, Gavilán, jordimJuditLunaMABANAMartínGarrido, Máx, MónicaMr BonkeiOrochi~PakKaramu~SALUSTIANAsilviasky-walkyriaUNA HALLIWELLveva, "Naruto" (El guerrro de la palabra), "Abraxas" (El demonio de la Ira), "Nabuhito", Shizuka, Kei, "Mi chiqui".

Pero la historia de repente se paró. Llegó el final de esa primera parte y no tuve ni ganas ni fuerzas para continuar. Fue como el fin de un ciclo que duraba ya más de dos años y del que no me he visto con fuerzas ni tiempo para retomar. Mientras, había intercalado entradas de mis distintos viajes, aunque ni eso he continuado haciendo.

Traté de darle una conjunción a la historia para convertirla en libro, y en eso estoy, aunque no es fácil, ya que el origen de todo no fue construir un libro, sino un blog, de ahí que quizás no vea la forma de cambiar el enfoque, aunque no tengo prisa para ello, o quizás en el fondo, no quiera hacerlo.

Mientras tanto, el contacto con casi todos los amigos se ha ido diluyendo. Salvo aquellos a los que conocía, o los que mantengo contacto a través de Facebook, de los demás, poco o nada sé de ellos.Y es que el mundo ha cambiado mucho en estos dos últimos años.

Nada de lo que vivimos en la primera mitad de esta última década se parece o asemeja a lo que estamos viviendo en éste último lustro. La crisis saca lo mejor y lo peor de cada persona, aunque por desgracia, abundan más las malas noticias en estas últimas fechas.

Espero y confío en que el ciclo cambie pronto, aunque sé bien que como todo ciclo económico, dura lo suficiente como para dejar huellas: no va a ser fácil salir de ésta, pero sobre todo, ahora que se acerca el final de año, es el momento de ser positivo y pensar que el que se marcha, es otro año de crisis que hemos dejado atrás.

Un fuerte abrazos a los que seguís ahí y saludos a todos los que me lean por primera vez.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Viaje a Budapest (V)


Tras visitar todos los alrededores de Buda, nos dispusimos a abandonar la zona, y en esa marcha nos encontramos con la Plaza de la Santísima Trinidad, en la cual se levantó esta bella columna, que representa precisamente a la Santísima Trinidad y que fue levantada en honor a las dos epidemias de peste que sacudieron la ciudad en el tramo final del S.XVII y principios del XVIII. Es una escultura de bella factura a la que hay que observar con gran atención para atender todos sus detalles y bajorrelieves.

De allí hacia el Palacio Real, levantado en el S.XVIII por los Habsburgo y que tuvo que ser reconstruido tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. Fue en este momento cuando se encontraron restos muy anteriores a esta construcción y que sacaban a la luz lo que fuera otrora un antiguo Palacio Gótico.







Camino al Palacio nos encontramos con un desfile de la Caballería Real húngara, con el traje típico del S.XVIII. Un desfile que se estaba realizando debido a algún tipo de celebración local que no llegamos a averiguar de qué se trataba pero que congregó en la zona a bastantes personas.













Desde la entrada principal al Palacio de accede a un formidable mirador sobre el Danubio, una plaza presidida por la estatua del Príncipe Eugenio de Saboya, levantada en conmemoración a la victoria magiar en la batalla de Zenta, la cual propició un giro radical en la contienda contra los turcos. Si uno observa los bajorrelieves de la base, puede observar la escenificación de la campaña.

Tras la estatua se accede al interior de dos patios. En el primero se encuentra la Fuente de Matias, en conmemoración al rey y su encuentro con una campesina. Es además la fuente más famosa de la ciudad, y en ella depositan sus monedas todos los viajeros que desean volver a la ciudad. El complejo en sí está compuesto por diversos Museos y Galerías de Arte.





Una vez acabada la visita al Palacio, quisimos probar algo diferente y decidimos descender de la colina en el tren cremallera, el Sikló, construido a finales del XVIII y que presenta la misma estampa que en sus inicios.










El tren desciende por la colina de Sváb, nombre dado a la zona porque fue allí donde se ubicó una colonia de suavos germanos.

A mi modo de ver, es una de las estampas más bonitas de la ciudad, y le da a la zona una imagen romántica y verdaderamente auténtica.


La jornada acabó con un almuerzo que nos ayudó a descubrir la fabulosa gastronomía húngara y en la que pudimos degustar algunos caldos de aquel país. Fue una gran sorpresa poder saborear algunos de sus vinos. Tras el almuerzo, tarde de compras por las principales vías comerciales de la ciudad.





Me despido aquí con una imagen del interior del Hotel, el Boscolo New York Palace de Budapest, restaurado en el 2.001 y que ha respetado su fachada y diseño interior con un estilo neobarroco, y en el que prima la luz por encima de todo, lo cual ayuda a resaltar todos sus detalles. Incluso en la noche es imposible que no te llamen la atención todos sus motivos ornamentales.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Velkommen til Kobenhavn (Bienvenidos a Copenhague)

Para conocer bien una ciudad es necesario conocer antes su historia. Este hecho es de mayor importancia si cabe en el caso de Copenhague, y para conocer el por qué de su geografía actual tendriamos que remontarnos hasta sus mismos orígenes.

Copenhague debe su origen a la conjunción de una serie de factores, casi todos con connotaciones de tipo económico. La gran abundacia de arenques en la zona hizo que en la misma se fueran asentando pescadores, lo que atrajo a su vez a los comerciantes, que crearon un flujo económico en la zona, facilitado además por la buena ubicación geográfica del lugar.

Pero , ¿por qué la abundancia de arenque? ¿Qué tenía de especial este pescado? La explicación es fácil. La pesca del mismo se viene realizando en la zona desde tiempos prehistóricos, siendo utilizado como base de la dieta en los países del Norte de Europa y una comida de referencia durante el período de Cuaresma en la Europa católica romana, lo que popularizó su consumo. Ello se debe en parte a una peculiaridad de este pescado: su conservación. Cuanto más salado está el arenque, mejor se conserva.

Ciframos esta fecha en torno a mediados del S.XI, fecha en la que también comenzaron las desconfianzas de los puertos de la Liga Hanseática, lo que provocó que estos mandaran sus ejércitos para arrasar lo que hasta aquel entonces sólo era un poblado. Pese a ello, el asentamiento se volvió a reconstruir y ya a principios del S.XII es cuando hace su aparición una figura crucial para el devenir de la ciudad: El Obispo Absalon.

Fue en 1.167 cuando Absalon fundó una fortaleza, y es éste el momento que se considera como verdadero nacimiento de la ciudad. El poblado que de inicio se llamaba Han (Puerto de Mercaderes), pasó a llamarse Kobenhavn (Puerto Mercado), nombre con el que aún permanece.

Como consejero del rey danés Valdemar, y brazo ejecutor de una política imperialista consistente en tomar el control absoluto del Báltico, Absalon comenzó una especie de cruzada, mezcla de colonización y guerra comercial, contra la liga Hanseática, apoyando sus fines con grandes flotas de naves vikingas, rápidas y ágiles, capaces de costear las costas y navegar contra el viento.

Bajo su mandato, la ciudad creció y embelleció, aumentando paulatinamente su tamaño y el número de sus fortificaciones.

Serán éstas las dos únicas fotos que os mostraré en esta entrada. Corresponden a la estatua que la ciudad le dedicó a Absalon, y en ellas se puede observar la enorme envergadura de las mismas. Prometo que os mostraré todos los rincones de tan bonita ciudad en sucesivos posts.

Todo este crecimiento experimentado por la ciudad fue lo que la llevó a ser capital del reino en 1.343, lo que trajo consigo un nuevo período de esplendor y también el recrudecimiento de las hostilidades de la Liga Hanseática, lo que provocó que en 1.368 Copenhague fuera totalmente arrasada, siendo ésta una de las razones por las que la ciudad conserva hoy en día muy pocos edificios mediavales.

Durante el renacimiento, con Cristian IV como gobernante, la ciudad vivió un nuevo crecimiento, con la crecación de dos nuevos puertos así como nuevas fortificaciones y zonas amuralladas. La ciudad volvió a crecer y ganó en belleza y esplendor, hasta que en 1.658 se tuvo que enfrentar a un nuevo ataque, esta vez del ejército sueco. Para defender las ciudad se quemaron las casas exteriores a la muralla, creando así una primera línea de fuego, y provocando con ello el fracaso de la contienda para los suecos, hecho éste que alargaría la guerra contra el Reino de Suecia durante décadas del S. XVIII.

Fue a su vez en este siglo cuando la ciudad sufrió múltiples plagas, como la peste de 1.712, o un incendio que la arrasó por completo en 1.728. Pero fue también el siglo donde se crearon los principales monumentos de la ciudad de hoy: el Palacio de Christiansborg y el Palacio de Amalienborg.

Un nuevo incendio asoló la ciudad en 1.795 y el bombardeo inglés en 1.807, para tratar de evitar que la flota imperial danesa fuese entregada a Napoleón, cierran un sinfin de tragedias que explican cómo en la Copenhage de hoy conviven próximos edificios antiguos y modernos en un continuo contraste que se repite en toda la ciudad, no encontrándose apenas edificios anteriores al S.XVIII.

Poco a poco os iré enseñando cada uno de los rincones de la ciudad. Espero que os guste, como me gustó a mi.

Un saludo a todos

martes, 20 de julio de 2010

Viaje a Budapest (IV): Buda, al otro lado del Danubio


Tocaba desplazarse al otro lado del Danubio. Es allí donde se alza la ciudad de Buda, la cual creció a principios del S.XIII alrededor del Castillo y de la Iglesia de Matías. La explicación es fácil: la población comenzó a establecerse en aquella zona tratando de evitar las continuas invasiones tártaras que asolaban la población y después de que las autoridades decidieran construir una gran fortaleza en aquella estratégica colina, estableciendo a su vez la capital de su reino y llegando a su máximo esplendor con el reinado del Rey Matías.

Comenzamos subiendo al Monte Gellért, el cual se llama así en honor al obispo asesinado a manos de una rebelión pagana mediante su introducción en un tonel que calló despeñado por la ladera del monte. El lugar acoge una estatua del obispo y la ciudadela, así como unas maravillosas vistas del Danubio y de toda la ciudad de Pest.

En la zona también se ubican la Capilla Rupestre de la Roca (Sziklakápolna), lugar de peregrinación de católicos y que se encuentra ubicado en una cavidad natural de la montaña, y el Monumento a la Liberación (Felszabadulás Emlékmú), polémico monumento diseñado en honor a los combatientes que cayeron en el frente ruso en la campaña pronazi, reconvertido a símbolo de la liberación de Hungría en la Segunda Guerra Mundial y vuelto a reconvertir en los años 90 como símbolo de la liberación de los húngaros del yugo soviético.

Uno de los monumentos que más me gustó fue la Iglesia de Matías. Es algo muy especial. Uno está acostumbrado a ver monumentos de diferentes referentes arquitectónicos y a identificar los trazos básicos de cada uno de los estilos, pero cuando uno entra a esa Iglesia nota algo diferente, y es que todos los trazados góticos se mezclan en una gran variedad de colores influenciados por el estilo bizantino. Acostumbrados a ver el interior de una iglesia gótica sin trazados ni colores, entrar a esta y ver como todas sus paredes están totalmente pintadas con diferentes cromados impacta. Es como transportarte a otro momento dentro de la misma historia.

Aunque no fue siempre así. La iglesia fue convertida en mezquita bajo la ocupación turca y los colores quedaron debajo de una capa de pintura blanca. Tras la expulsión turca, se recuperaron los trazos originales y a día de hoy, y gracias a los fondos aportados por la Unión Europea, la iglesia está siendo rehabilitada, como se puede apreciar en la foto.



En esta imagen más cercana de los exteriores de la Iglesia puede apreciarse como esa cromática del mundo bizantino se emplea hasta en los tejados del templo. Un monumento de muy bella factura.

Es además la Iglesia donde se coronaban los reyes húngaros. En su interior también está ubicado un Museo religioso que guarda objetos y reliquias de la etapa católica y musulmana.






De allí nos desplazamos al Bastión de los Pescadores, el cual no es más que un monumento levantado sobre la antigua muralla y junto a una plaza medieval en honor a los pescadores, por la defensa que este gremio llevó a cabo de aquel lado de la muralla. Aunque su imagen parece más de tipo militar, nunca tuvo esa finalidad.

El conjunto lo forman siete torres cónicas en honor a las siete tribus magiares y evocan la figura de las tiendas de campaña que usaban antes de instalarse definitivamente en las tierras de la actual Hungría.

Su ubicación supone un magnífico mirador para todo el Danubio y la ciudad de Pest.








Aquí me despido de todos vosotros. Espero no tardar tanto en volver a colgar nuevas fotos y comentarios del viaje.

Un saludo a todos y muchas gracias por seguir ahí.







lunes, 12 de julio de 2010

Hemos nacionalizado a Paul



Como todos sabéis (como para no enterarse), España ha ganado el Mundial de Fútbol, y los protagonistas no han sido ni los jugadores, ni árbitros, ni el entrenador, ni los goles,..... Nada. El verdadero protagonista ha sido el Pulpo Paul, quien con el 100% de aciertos en sus predicciones ha tenido a medio planeta pendiente antes de cada partido.

Pues bien, como prueba de agradecimiento, el gobierno mediante Decreto Ley ha concedido la nacionalidad española a Paul, otorgándole de inmediato su documentación oficial. Aquí está la prueba:




Este ha sido el verdadero crack del Mundial. Enhorabuena a la Selección y a todos los españoles.

P.D: Llevo bastante tiempo "out" del blog. Mis obligaciones laborales y todo lo que ello conlleva me tienen bastante ocupado, pero no todos los días se gana un Mundial de Fútbol, así que merecía la pena colgar este pequeño homenaje.

Un saludo a todos. Volveré pronto.