martes, 11 de mayo de 2010

Viaje a Laponia (X): Visita a "Santa Claus Village"

Era ya el último día de estancia en Laponia y tras el desayuno nos dispusimos a visitar "Santa Claus Village", el lugar de residencia de Santa Claus en Laponia.

Una de las curiosidades de este lugar es que por allí pasa la imaginaria línea del Círculo Polar Ártico, aunque su principal atracción es ser un parque temático completamente enfocado a la imagen de Santa Claus.













El parque se encuentra muy cercano al aeropuerto, de ahí que fuera ésta la última escala antes de que cogiéramos el vuelo de vuelta a casa vía Helsinki. En su interior hay una gran cantidad de tiendas en las que se puede comprar todo tipo de recuerdos relacionados con Papá Noel, restaurantes, la oficina de Correos de Papá Noel y el Despacho de Papá Noel.












Lo cierto es que pasear por allí es como vivir en una eterna Navidad. Imagino que visitarlo en verano no debe ser lo mismo que en invierno, que al contemplarse todo nevado te ayuda a transportarte a ese mundo infantil lleno de magia e ilusión por el que todos hemos pasado alguna vez.













Cada edificio mantiene una imagen propia, pero ninguno se aparta del juego de formas e imágenes que te ayudan a que sientas que estás en un lugar diferente, un lugar de los que parece que sólo existen en los dibujos animados.












El parque se encuentra rodeado en su totalidad por un hermoso bosque que relanza la imagen del entorno. Como si la naturaleza arropara y avalara la magia del parque.









Los principales lugares a visitar en el interior del parque son la oficina de correos, en la que se puede echar una solicitud para que Santa Claus te envíe una carta personalizada para felicitarte en Navidades, a ti o a quien desees, y os aseguro que llega. En su interior se pueden comprar además todo tipo de objetos navideños y las cartas que se envían desde allí llevan todas el matasellos original de Papá Noel.






También podemos encontrar la Nappapiirin Lahja o casa de la Navidad, donde encontrar todo tipo de artículos navideños, árboles, objetos de decoración para los mismos, CD´s con villancicos, y un largo etcétera que hacen difícil llevar a cabo una elección. Pero sin duda, el lugar más emblemático de todo el Parque, es el Despacho de Papá Noel. El mismo se ubica en el edificio central del Parque y en él puedes visitar y estrechar la mano al mismísimo Santa Claus.

Todo lo que rodea la entrada a aquella sala es mágico. Ir entrando en ella es como ir atravesando los pasillos de una fábrica de juguetes, no sabiendo bien dónde vas a parar. Al final, llegas a una enorme sala de espera donde se encuentran otros visitantes. Cuando llega tu turno, un Elfo abre la puerta y pregunta de dónde vienes, para así ubicar el idioma en el que te comunicas. Entorna la puerta, dirigiéndose en ese momento a Santa Claus, para volver un instante más tarde y abrirla a continuación de par en par y permitirte el acceso. Entras por un breve pasillo a una gran sala decorada con motivos tradicionales y en la que se encuentra esperándote el auténtico Papá Noel. En ese momento se dirige a ti en tu lengua y te pregunta que de dónde vienes y si has sido bueno ese año. Charla brevemente sobre tu lugar de procedencia y te haces una foto con él.



Todo lo que rodea la visita es magia. Sentarse al lado del auténtico Papá Noel es magia. Para todos los niños que leáis ésto, os diré que existe y que vive allí, en Laponia. Para los no tan niños, os ayudará a retroceder a vuestra infancia, a todo ese mundo de ilusiones y sentimientos que rodean la Navidad de un niño.

No pudo existir mejor broche a la estancia en Rovaniemi. Lástima que mi pareja y yo fuésemos los únicos de la excursión que nos acercáramos a verlo en persona. No hay souvenir que compense ese momento.

Ya sólo queda un post para concluir la visita a Laponia, y se trata de un breve recorrido por las calles de Helsinki. En breve lo colgaré.

Por otro lado, como algunos de vosotros sabréis, acabo de volver del viaje de incentivos de este año, el cual se ha llevado a cabo en Túnez. Todo ha sido en plan aventura, al estilo del viaje a Laponia. En breve iré colgando las fotos junto a la narración de lo vivido.

Un saludo a todos.

2 comentarios:

MAYTE dijo...

Ohhhh, que bonito, realmente mágico, es verdad que en verano tiene que perder su encanto, hay que visitarlo así todo nevado...precioso...!!

Besos.

DIANA dijo...

Andrés!

Es grato poder leer sobre tus viajes y mira ahora regresas de Túnez!
que bien!

Yo sigo pasando momentos de altibajos, pero espero poder mantener el equilibrio y la cordura con lo bueno que ha llegado a mi vida.

Besos!