miércoles 25 de noviembre de 2009

Viaje a Laponia (III)

El viaje continuaba hacia la granja de huskies siberianos. La estampa del paisaje comenzó a cambiar de repente y de una enorme llanura de nieve con bosques de fondo, pasó a convertirse en una zona donde el tránsito se hacía más complicado y la vegetación cubierta de nieve se acercaba considerablemente al camino. Cada vez más, nos adentrábamos en la senda abierta en el bosque nórdico.





La conducción de las motos, fácil en zona abierta y llana, se complicó sobre manera a medida que
avanzábamos hacia el interior del bosque. De repente la marcha se detuvo en una zona abierta y descendimos de las motos. La marcha continuaba a pie. Atrás quedaban las motos aparcadas en fila. Y uno se pregunta ¿y si se las llevan? Pero claro, a veces uno no es consciente que está en el círculo polar ártico. Si alguien va por allí, seguro que lleva su moto.

El camino a pie continuó a lo largo de unos 500
metros. Nunca se podía uno llegar a imaginar que allí detrás de aquel frondoso bosque nevado habría una granja de perros. El olor nada más llegar a ella se hacía diferente. El guía nos explicó que se debía a la grasa que segregaban los animales para protegerse del frío. Por eso, si los perros se lavaran en esa época del año, morirían de frío al perder esa capa de grasa.

No es el pelo lo que los protege. De ser así, no podrían subsistir en zonas cálidas. Es la grasa que segrega su cuerpo.

La guía de la granja, a la que vemos en la foto de la izquierda nos dio un pequeño recorrido por ella, explicándonos múltiples aspectos de tan bellos animales y en un español perfecto. Después, y por sorpresa, nos preparó un trineo titado por perros que hacían un recorrido circular predeterminado para el que estaban adiestrados.


Allí aprendimos que en los trineos, las hembras son las que tiran, poniendo a los machos detrás, ya que suelen distraerse más. Bueno, se ve que en los animales, al menos en los huskies, se dan las mismas circunstancias que en los humanos, jejeje!!

A mano derecha podemos ver a mi pareja y a mi subidos en el trineo justo antes de comenzar la marcha. Yo llevaba mi gorro a lo "soviet style" que le había pedido a mi suegro. Es más práctico y calentito que otros.



La sensación de ir en el trineo tirado por los huskies es diferente a lo que uno se puede llegar a imaginar. Es más, puedes observar el comportamiento de los perros a la hora de tirar y cómo compiten por ser el líder del trineo.

Una experiencia diferente. Todos subimos y nos dimos una vuelta por el circuito.

Tras ello, parada para tomar una taza de chocolate caliente en una sala de madera habilitada como refugio. Recordemos que estábamos a más de -12 º. Eso sí, para los perros hacía calor!!!

La visita continuó tras el descanso. Visitamos la zona en la que se ubicaban los cachorros. Estaban apartados del resto por razones obvias, y sus ganas de juego eran más que evidentes a poco que nos acercábamos.

En total había más de 300 perros y se dividían en distintas secciones, estando algunos de ellos separados del colectivo. En general, los más mayores estaban apartados del grupo por voluntad propia y sólo se integraban en el grupo de los más jóvenes para tratar de imponer pautas de comportamiento en el colectivo.



La visita terminó después de más de 2 horas. Tras ello re emprendimos la marcha y nos dirigimos de nuevo hacia las motos camino hacia un nuevo lugar: la granja de renos.

Allí nos esperaba un suculento almuerzo, una historia que os gustará a todos y cómo no, ya que todo me pasa a mi, un par de anécdotas que hicieron reír a todo el grupo.

Saludos a todos.

lunes 23 de noviembre de 2009

Viaje a Laponia (II)

Viernes 12 de Febrero

El día amaneció completamente cerrado. Ni un rayo de sol por ningún lado. Pese a ello, los lugareños afirmaban que estaban sufriendo una ola de calor en esos días, ya que lo normal era estar en temperaturas de -30º. Recordemos que Rovaniemi es la puerta de entrada al Círculo Polar Ártico.

Desayunamos temprano, ya que debíamos de partir a las 8:30 a.m ¿A dónde? A una emocionante excursión subidos en moto de nieve. Para ello, primero había que prepararse muy bien y protegerse contra el frío. De proveernos de todo se encargaba la empresa que organizaba el Safari. Sólo era cuestión de coger las prendas de tu talla: guantes, pasamontañas, botas, calcetines y un gran mono térmico que lo tapaba todo. Ah! Y el casco, como no.




Con esta pinta salimos todos a la calle, nevada en su totalidad, por supuesto. Nos dirigíamos al parking continuo donde se encontraban ubicadas las motos de nieve. Antes de comenzar la marcha, una breve charla de cómo funcionaban. Era fácil: con la derecha aceleras y con la izquierda frenas. Si le das a las dos a la vez, a la moto se le salen las cadenas, lo cual supondría un serio contratiempo.

La marcha comenzó. Nos acompañaban 2 guias que formaron en 2 grupos diferentes. Mi pareja y yo íbamos penúltimos del segundo. Obligatorio conducir en línea, uno detrás de otro. Nada de adelantamientos. La primera media hora íbamos sobre una pista abierta y que servía para aclimatarse a la moto. A los 20 minutos parada y cambio de conductor. En mi caso, mi pareja prefirió que yo continuara dirigiendo la moto. No se veía con ganas de dirigirla, y es que lo cierto es que a veces se hacía difícil de manejar. Tardas en acostumbrarte.




El paisaje que se observaba desde la moto era el de un auténtico desierto de nieve jalonado por
bosques de árboles. Un bello paisaje. Silencioso, inhóspito, pero que transmitía una enorme tranquilidad.



Tras la breve parada la marcha se reanudó camino a una granja de huskies siberianos. Era una visita programada en la ruta y parada obligada en esas tierras. Este tipo de perros, especialmente adaptados al frío se desenvuelven a la perfección en este tipo de hábitat, ya que su piel segrega una grasa especial que los protege del frío, de ahí que sea inviable sus lavado durante el invierno, ya que de otra manera, morirían de frío.

Un viaje interesante, duro, pero interesante.

En el próximo post os enseñaré muchas más imágenes y podréis ver cómo es la granja.

Saludos a todos

domingo 22 de noviembre de 2009

Viaje a Laponia (I)

Hola a todos

Tenía pendiente desde hace muchos meses, más concretamente desde febrero, colgar las fotos de mi viaje a Laponia que logré a través de un challenge en mi trabajo. No fue éste el primero obtenido así, y espero que tampoco sea el último, y es que casi todos los años mi empresa siempre organiza algún tipo de competición de ventas en la cual el resultado es un viaje para los ganadores.

En el 2008, el challenge consistió en la venta de 6 productos financieros, existiendo como premio este viaje a Laponia para los Directores de las 6 mejores sucursales. En mi caso, mi sucursal acabó tercera en la competición.

Este año 2009 la cosa se ha complicado, ampliando la banda a 7 productos y existiendo otras 3 categorías en función del presupuesto, que se cuantifican en % en el que se supera éste, volumen de negocio y volumen superado. Ello hace el resultado más complejo y difícil de conseguir. A lo largo de todo el año, mi sucursal siempre ha estado 3ª, pasando a la primera posición a 30 de septiembre y manteniendo ese puesto a 30 de octubre, aunque será difícil mantenerla. Este año sólo hay premio para las 3 primeras, y otros 3 puestos para sucursales de menor rango. La novedad es que también irán los 6 mejores comerciales del banco. Ah! Y cada uno con su pareja. Ya os informaré del resultado final. Aunque el destino sólo se conoce cuando termina la competición.

Pero aquí os narraré y os mostraré fotos del viaje correspondiente a la competición del 2.008 y realizado entre el 11 y el 14 de febrero realizado por la región nórdica de Laponia.

Cada uno salió de su aeropuerto nacional con destino a Madrid. Allí sería el punto de reunión. Desde Málaga salimos un pequeño grupo de 9 personas. Mi pareja estaba en Estocolmo, donde había viajado días atrás para dejar a la pequeña con los abuelos. Ella se uniría en Helsinki con la totalidad del grupo.

La salida de Málaga fue muy temprano, a las 7:00 a.m, de ahí una hora para llegar a Madrid. Un par de horas de espera y salida de todos rumbo a Helsinki, capital de Finlandia.

El trayecto hasta Helsinki se hizo muy ameno. Encontrarte con compañeros a los que no sueles ver de forma habitual, así como la novedad de ir a un sitio que se apuntaba como bastante interesante, ayudaba a disipar las 4 horas de vuelo que separan Madrid de Helsinki.

Una vez nos acercábamos a nuestro destino, la vista aérea de la ciudad era impresionante. Un paisaje totalmente nevado y a menos de - 9º, clima radicalmente opuesto al que habíamos dejado en España.

No sería éste el destino final, sino la ciudad de Rovaniemi, situada más al norte de Finlandia. Aún quedaba una hora más de vuelo hasta llegar allí.

En definitiva, pasaríamos prácticamente un día entre aeropuertos, aunque el viaje os aseguro que merecía la pena.

Al llegar a Rovaniemi el paisaje no era diferente al encontrado con anterioridad. -11º nos esperaban junto a dos muñecos de nieve como tarjeta de bienvenida a una pequeña ciudad que vive en estas épocas de invierno su particular boom de turistas, prestos a disfrutar de todas las actividades lúdicas de invierno que ofrece la ciudad.


Desde el aeropuerto nos fuimos directos al hotel, el Clarion Hotel Santa Claus, situado en el centro de la ciudad y con muy buenas instalaciones en las que se incluía la sauna.




Algo de descanso y cena. El día dio poco más de si. Copa en los bares de la zona y a descansar. El siguiente día se presentaba duro, con un safari en motos de nieves con visita a una granja de perros, una granja de renos y acabar el día en una carrera de karts sobre el hielo.

El viaje prometía y no iba a defraudar a nadie.

Saludos a todos.

lunes 16 de noviembre de 2009

Aquel día de Navidad

La noche transcurrió entre susurros, besos, caricias, abrazos y amor. Parecía como si ninguno de los dos quisiera que la noche terminara, presos de las circunstancias de verse allí retenidos por los hados del destino y no por un orden normal de las cosas. El miedo al qué pasará mañana, se hacía latente en las conversaciones mantenidas por ambos entre cada acto de amor, entre cada explosión de sensaciones que acompañaron a una noche tan especial.

Los primeros rayos del amanecer aparecieron casi sin avisar y ambos subieron para contemplar, desde el solarium y ataviados con un albornoz, como el sol aparecía lentamente desde el horizonte:

- Hoy se cumple tu arraigo en España. Mañana ya podrás solicitar tus papeles. Quedémonos aquí todo el día. Celebremos aquí la Navidad.

Le dijo Andrés mientras se abrazaba a Lindiwe por su cintura.

Y así lo hicieron, presos de un momento en el que lo único importante son dos cuerpos que se aman y se desean. Lo demás parece un combinado de circunstancias creadas para adornar la vida.

Pero algo no acababa de encajar en aquel puzzle del amor que se estaba montando de forma improvisada. Algo había que inquietaba a una Lindiwe que por momentos parecía ausente, pese a que el día transcurriera como una continuación de la noche previa sin más propósito que el de vivir cada instante que tuvieran.

La vuelta a Málaga discurrió con la complicidad de dos enamorados que regresan de un fin de semana en común, con las ganas de que nunca acabe el presente y el deseo de que pronto llegue el próximo.

Al llegar al apartamento de Andrés, se hacía inevitable hablar del tema. Eran las 15:00:

- Quédate. No te marches.

- No puedo hacer eso. Debo de volver a Madrid. Allí tengo trabajo y mañana a primera hora iré a solicitar mi residencia legal en España.

- Pues hazlo aquí. Quédate.

- No puedo. Hay algo que no te he dicho y que tengo que arreglar.

- ¿Arreglar? ¿Qué tienes que arreglar?

- Prefiero no hablar de ello. Confía en mi. Nos volveremos a ver.

- ¿Sales con alguien? ¿Es eso?

- Confía en mi. Me tengo que marchar pero seguiremos en contacto.

- Pero Lindiwe!! No te puedes ir así otra vez.

- Esta vez es diferente, de veras.

Marchándose y dejando tras sí el amargo sabor de una despedida que sabía a definitiva. Los besos, cuando se acompañan de un "hasta pronto" indefinido, son un insufrible peso. Los llevas encima sin ni tan siquiera pensar dónde se encuentra el final del camino o el por qué llegaste a ellos. Tal vez tan sólo sean el peaje que hay que pagar por amar.

Lindiwe se fue. Sólo cabía esperar su vuelta.

lunes 9 de noviembre de 2009

Una cena de Nochebuena y algo más...

La entrada de Lindiwe en la ducha provocó una explosión de sensaciones y deseo contenidos durante meses, que no habían podido nunca desarrollarse por todo el devenir de circunstancias que hasta ahora hemos ido contando.

Pasión, deseo, pocas palabras en unos momentos en los que el tiempo y el lugar pierden la razón y arrastran a dos cuerpos hacia el más primitivo de los instintos.

Tras la explosión de sensaciones que siguió tras aquel momento de frenesí, algo cambió en sus rostros. El encuentro de dos cuerpos que se atraen, que se desean, hace cambiar la óptica de todo cuanto ocurre a nuestro alrededor. Aquella Nochebuena iba a ser diferente. Los momentos de caricias y besos no paraban de sucederse mientras ambos se arreglaban para bajar a cenar. En un momento en el que ella se estaba peinando frente al lavabo, Andrés se acercó por detrás, la besó en el cuello mientras le susurró al oído:

- Papá Noel va a llegar pronto esta noche, así que no tardemos mucho en irnos a la cama de nuevo.

- Jajaja!! Sí, pero a dormir, jajaja!! ¿no?

- A mi me ha traído ya un regalito y si tu confías en que te deje a ti algo....Umm!! No te fíes mucho de un señor mayor que tiene tanto trabajo esta noche. Pídeme a mi lo que quieras.

- Jajaja!! Lo que quiera!!! Eso es jugar fuerte.

Andrés le dio la vuelta a Lindiwe sin ni tan siquiera soltarla de la cintura.

- Lo que quieras. Pide por esos labios, aunque antes, déjame besarlos una vez más.....

Fundiéndose ambos en un apasionado beso.

La cena se desarrolló en el salón del hotel. Casi todos eran parejas, había también alguna familia con hijos. Todos en definitiva estaban allí tratando de disfrutar de un momento tan especial y familiar como la Navidad. Pausadamente se sentaron en uno de los lugares más alejados y discretos del salón, cerca de una chimenea que daba luz y calor a una noche fría como aquella.

La complicidad entre ambos hizo presencia durante toda su estancia en el salón. Ni la presencia del gerente del hotel, el cual se había acercado a saludar a Andrés, les hizo distraer la atención del uno en el otro.

Sólo tardaron el tiempo justo y necesario en comer, brindar con una copa de cava y volver a la habitación. Al día siguiente era Navidad, pero hasta entonces, sólo les importaba una cosa: su primera noche.

jueves 5 de noviembre de 2009

¿Qué pasó con "La ducha"?

Hola a todos

Muchos sois los que me habéis preguntado acerca de un post que se ha actualizado en el enlace que tenéis de este blog en el vuestro con el título "La ducha", pero que al tratar de acceder a él no lo habéis encontrado.

"La ducha" era el título del ultimo post que publiqué, aunque su contenido simplemente servía de enlace/introducción para acceder a otro blog llamado Relatos eróticos de un Samurai Bancario y en el que se narra con todo rasgo de detalles la escena de lo ocurrido después de que Lindiwe abriera la puerta de la mampara de baño.

La citada entrada está publicada, aunque al citado blog sólo se puede acceder por invitación, y no hay nadie invitado hasta la fecha. La razón es el respeto a mi pareja actual y a la otra persona presente en esa escena, Lindiwe, la cual debo deciros que sigue al igual que vosotros el presente blog.

Es un tema muy complicado y por eso prefiero dejarlo todo en reposo y continuar la narración con la misma línea descriptiva que hasta ahora, dejando entrever las cosas sin alejarse de una narrativa que sí se habría superado con este post.

Os aseguro que narrar una escena de este tipo sin el uso de palabras soeces o mal sonantes, al tiempo que se mantenga viva la escena durante todo el relato es muy difícil, aunque me gustó llevarlo a cabo, pero de momento prefiero no mostrarlo.

Está siendo una semana dura y prometo ponerme pronto al día en vuestros blogs.

Mientras tanto, gracias a todos por vuestros comentarios. Gracias a todos por estar ahí.

Besos y abrazos a todos

jueves 29 de octubre de 2009

Una Nochebuena diferente

Recogieron algo de ropa en el apartamento de Andrés, el cual estaba situado muy cercano al aeropuerto, y se dispusieron a marchar en su coche al Hotel rural. Se trataba de evitar que el pequeño golpe en el coche de Lindiwe llamara la atención de cualquier agente de la Policía Local. Eran ya demasiados los sustos que se habían llevado con la policía.

En el Hotel tan sólo quedaba la suite libre, aunque por la amistad que le unía a Andrés con el gerente, éste se la había dejado a precio de doble. Al fin y al cabo, era ya prácticamente imposible que la misma se ocupara a tan avanzadas horas de la tarde.

No tardaron en llegar, aunque para acceder a él tuvieron que atravesar un largo camino de tierra. El lugar, construido en medio del bosque, se había reconstruido sobre la base de un antiguo caserón. De pequeño tamaño, tan sólo lo componían 11 habitaciones más la suite, la cual se distinguía de las demás al estar ubicada entre dos pisos, con la cama y baño en la parte baja y un salón con muchas comodidades y terraza solarium en la parte de arriba, desde la cual se divisaba al fondo la ciudad.

Se fueron directos a la habitación. Estaban agotados, física y psicológicamente. Una vez allí, y después de analizar el interior y soltar las cosas, subieron directos al piso superior para sentarse tranquilamente en el sofá a observar el paisaje. Era tal el cansancio que en sus cabezas incluso el sexo había pasado a un segundo plano. Tan sólo querían disfrutar del desasosiego de sentirse alejados de todos y de todo entre aquellas cuatro paredes. Tal fue la situación, que Lindiwe se quedó dormida apoyada en el hombro de un Andrés que no iba a tardar mucho en irle a la zaga.

Sigilosamente él se levanto, extendiendo con cuidado el cuerpo de la bella Lindiwe a lo largo de todo el sofá al tiempo que lo cubría con la manta. Ella apenas se percató del cambio y su cuerpo recibió la nueva posición con descanso y relax.

A continuación Andrés se dirigió al baño. Decidió tomar una ducha de agua caliente. Allí, apoyando su cabeza sobre su brazo, pegado éste sobre la pared, dejaba que el liquido elemento recorriera todo su cuerpo al desnudo, mientras que la elevada temperatura de ésta, hacía que el bao se extendiera por todo el habitáculo.

De repente, la puerta del baño se abrió. Andrés permaneció inmóvil. Unos segundos más tarde también lo hizo la puerta de la mampara que cubría la ducha. Esta vez si se volvió. Ante él, el bello y escultural cuerpo al desnudo de una Lindiwe que no dudó ni un segundo en su acción. Ambos se abrazaron con la fuerza de un deseo reprimido durante meses. Se besaron y acariciaron bajo el agua............

Comenzaba para ellos una Nochebuena en la que no hubo tiempo para la cena, sólo para que la imaginación y el deseo se diera rienda suelta a través de sus cuerpos.

domingo 25 de octubre de 2009

Detenida en el aeropuerto

Andrés llegó casi a la par que Lindiwe, ella esposada, él nervioso al ver cómo se iban desarrollando los acontecimientos. A ella la dejaron en las dependencias de la Guardia Civil en el aeropuerto. Allí deberían custodiarla hasta que saliera su vuelo.

- Los detenidos aquí no pueden recibir visitas. Al estar nuestras dependencias en obra disponemos de un espacio muy reducido y sólo hay sitio para los detenidos.

- Mire usted, la que está ahí dentro es mi prometida, que cumple el arraigo pasado mañana, y la van a deportar hoy por culpa de un agente de la Policía Local que no sabe ver más allá de su ombligo. Es Nochebuena y llevo más de 5 horas de comisaría en comisaría sin poder hablar más que 10 minutos con ella. Agente: lo necesito. Déjeme pasar.

Tras consultar brevemente con el compañero, y ante la ausencia de otros detenidos, le dejaron pasar y pudo al fin sentarse en una pequeña esquina junto a una Lindiwe afligida y esposada. Tras un breve abrazo, ella se dispuso a comenzar una conversación que era totalmente oída por los agentes. No había nada de intimidad:

- ¿Por qué dices que soy tu prometida?

- Porque lo fuiste, porque no sé que pasó para que dejaras de serlo y porque hay aún muchas preguntas por resolver.

- Preguntas, preguntas.... ¿Cómo lleva Silvia el embarazo?

- ¿Embarazo? No sabía que estaba embarazada. No sé.

- ¿Cómo que no sabes? No te hagas el tonto conmigo.

- ¡Que no sé nada de eso! ¿A qué viene hablar de Silvia ahora? Hace meses que no sé nada de ella, ni quiero!!

- ¡Pero os fuisteis a París juntos!

- ¿Juntos? Yo me fui a París solo!! Me enteré después que ella se había ido a Roma con las amigas. Pero no entiendo a qué viene todo esto ahora.

Lindiwe comenzó a contarle toda la historia, el porqué de su desaparición, el relato del embarazo, las amenazas de ella para que se alejara, todo ello a un atónito Andrés que no salía de su asombro y comenzaba a entender todo.

- ¿Pero por qué no me lo contaste todo, en vez de desaparecer? Ya me conoces. De ser cierto te lo habría contado yo mismo.

Ella agachó la cabeza.

- Tenía miedo.

- Miedo. ¿Y dónde te metiste? ¿Qué has estado haciendo hasta ahora?

Lindiwe le contaba cómo había sido su vida durante el verano, y cómo tras acabar éste se había marchado a Madrid de vuelta. Pocos detalles en su narración. También le comentó que había vuelto para darle una sorpresa a su familia en Nochebuena, aunque el pequeño accidente de tráfico lo había trastocado todo.

- ¿Y entonces tu no estás ya con Silvia?

- Pues claro que no.

- ¿Y has estado con alguien después?

Andrés dudó en su respuesta, pero decidió ser sincero y le narró la historia con Jocelyn. Ella, no se sintió bien durante la narración, un estado de ánimo reforzado además al ser consciente que si esa aventura nació, fue porque ella nunca debió haber guardado silencio. Ahora podrían estar casados. Andrés se dio cuenta de ello.

- No hubo manera de encontrarte.

- Lo sé. Siento que no te saliera bien. Lo único que al menos te ha servido es para darte cuenta que lo que sentías por mi no era tan fuerte como tu pensabas.

- Eso no tiene nada que ver. No hay que mezclar las cosas.

En esos momentos parecía como si una cortina se hubiese abierto en esa habitación, poniendo a la vista de ambos toda la realidad. Sentían que habían hecho el tonto. Habían tirado de cobardía y orgullo para salir adelante, cuando lo fácil hubiese sido hablar las cosas desde el principio.

Las horas de conversación seguían pasando sin ni tan siquiera darse cuenta de los dos espectadores que había en la sala: la pareja de agentes de la Guardia Civil, quienes incluso pararon sus intrascendentes conversaciones para escuchar los relatos de uno y otro en torno a aquella historia de amor.

Faltaba ya una hora para que saliera el vuelo que deportaría a Lindiwe. Eran las 20:00 cuando uno de los agentes se acercó a la pareja para hablarles:

- Tortolitos, hay un problema.

- ¿Qué problema?

- En la Comisaría de la Policía Nacional se han equivocado y han puesto a la chica que debe de ser deportada a Camboya, cosa que no es cierto. Porque ¿a que no eres ciudadana camboyana?

- No, no señor.

- Pues eso. Vamos a hacer una cosa (quitándole las esposas a Lindiwe y dirigiéndose con ambos a la entrada): os vais a ir ambos al fondo de la terminal para buscar a una pareja de agentes que os acompañará de nuevo a Comisaría a cambiar los documentos de deportación. Dadle estos documentos y no los perdáis. Sin ellos no hay constancia de que ella haya sido detenida.

Andrés y Lindiwe se miraron y guardaron silencio, mientras ambos agentes se dirigían de nuevo al interior de la sala. Se quedaron parados sin saber que hacer cuando de repente uno de ellos se volvió y les dijo:

- Ah! Y Feliz Navidad!

- Feliz Navidad! - dijeron ambos al unísono

Aquel gesto, provocado por todo lo oído durante aquellas horas de conversación, fue lo más inesperado de todo un día cargado de tensión. Ambos se dispusieron a irse directos al coche. Al llegar y subirse, ambos se abrazaron y besaron como siempre lo habían hecho, con deseo y pasión.

- No quiero ir con mi familia. Quiero pasar la noche contigo.

- Y yo, Lindi. Vamos a hacer una cosa. Llamo a un cliente que tiene un hotel rural muy cerca de Málaga y le pido a ver si tiene habitación libre. Escapémonos de todo esto.


Continuará...

martes 20 de octubre de 2009

Un relato de Mayte

Hola a todos

Paro de nuevo la narración para haceros llegar un breve relato que me envió MAYTE para ser publicado en mi blog. MAYTE es para mi una persona muy especial, ya que lleva visitando el blog fielmente casi desde su inicio. Ella fue la primera seguidora pública del blog, en un momento en el que yo me hacía la pregunta de: ¿le interesará mi historia a alguien? y que me hacía plantearme si seguir o no con el blog, o al menos con el enfoque que le estaba dando.

Coincide además que ambos somos de Málaga, aunque no nos conocemos de nada. Ella es una persona que presenta unos valores muy arraigados. La admiro por ello, no es tan fácil de encontrar eso hoy en día. Familia, amigos y vecinos forman parte de su rutina diaria, así como su trabajo, y me da la impresión que es una persona muy querida por todos. Eso se transmite en cada una de sus historias que nos cuenta a través de su blog Pensamientos de Mayte, en el cual nos va relatando cual es el día a día de una mujer moderna, trabajadora y que no le da la espalda a vivir por y para su familia.

Pensamientos de Mayte es una puerta abierta, una invitación diaria a colarnos un poquito en su casa, en su vida. Es una pregunta lanzada para que todos participemos en momentos que son especiales para todos y que por desgracia suelen pasar desapercibidos para la mayoría.

En cuanto a mi historia, en breve (antes del viernes) publicaré un nuevo post, aunque ya os adelanto que la historia está tocando a su fin, al menos en esta primera parte. Quedan menos de diez post y por ahora no tengo claro que vaya a continuar con la segunda entrega. Ahora eso si, prometo que nadie se queda indiferente al final de esta primera parte y os aseguro que ninguno esperáis un final así.

No os cuento más. Este es un post dedicado a MAYTE. Os dejo aquí con su relato y os abro la puerta a su blog. Yo por mi parte, seguiré acudiendo a visitarte.

Muchas gracias por estar siempre ahí, al otro lado de la pantalla, gracias que hago extensivas a todos.

Besos y abrazos


Hola, Samurai, aquí te mando mi relato espero que te guste.

Broma pesada:

Hay muchos tipos de bromas, voy a relataros una que para mí. es la mas pesada que he visto.

Juzguen ustedes mismos:

Mi sobrino Jasé vive en un pueblo de Málaga y después de cinco años de novio y tener su casa montada decidió casarse.

En los pueblos hay costumbre de que los amigos de los novios hagan la cama y les gasten algunas bromas sin importancias.

Pues bien, el día antes de la boda fueron los amig@s y le hicieron la cama...

Al día siguiente... La ceremonia,el convite y después la discoteca, cuando llegaron a casa reventados, eran las cuatro de la madrugada, se desnudaron y como es natural, se fueron a dar un baño, cuando abren la ducha el agua que salía era amarilla... Sí…amarilla… le habían echado azafrán a la alcachofa de la ducha..

Por sus bocas salían, zopos y culebras… así que se asearon como pudieron y se fueron para el dormitorio…!!!

Se meten en la cama y cual seria su sorpresa cuando debajo de la sábana había arroz, lentejas, macarrones, etc.…en fin un supermercado…como podréis imaginar se cabrearon aun mas, se levantaron y se fueron al sofá para ver amanecer porque ya eran la siete de la mañana.
No pudieron dormir nada, así que decidieron salir a tomar café, cual seria su sorpresa cuando abren la puerta de la casa y ven una pared de ladrillos...Si...como leéis les habían tapiado la puerta, menos mal que tenían puertas trasera sino, no pueden salir de su casa.
Cogieron los móviles y pusieron verdes a todos los amig@s que habían participado en tal salvajada.

Los amigos se disculparon y lo pusieron todo como estaba, pero de la noche de boda se acordaran mientras vivan.

Besos, Mayte

domingo 18 de octubre de 2009

Estancia en Comisaría

Lindiwe fue trasladada a la Comisaría de Policía Nacional de Málaga. Andrés llegó escasos diez minutos después. Seguía con su itinerario y sin muchas ideas de qué es lo que debía hacer. Para colmo, su amigo y abogado Nabuhito estaba con el móvil en "off". Se lo tendría que currar todo él solito.

Se acercó al mostrador y habló con el Policía de guardia. Todo en Comisaría era caótico. Al relevo de turnos se le unían los problemas propios de la fecha y un aumento considerable de los detenidos.

- Perdone, quisiera ver la posibilidad de ver a la detenida Lindiwe Landers.

- Lindiwe Landers. Ya. ¿Cuándo entró?

- Hace menos de media hora.

- Uff! Olvídate. Aún no he preparado ni la ficha. Mira, aquí está.

- ¿Y eso qué quiere decir?

- Señora póngase en cola que ahora la atiendo!! - espetó a una mujer que se acercaba. Pues eso, que debo de rellenar la ficha y no tengo tiempo. Justo tengo que poner todas estas al día.

- Bien, pues hágame el favor y pásela la primera. Así podré verla unos minutos. Es mi prometida y la van a mandar repatriada el día de Navidad, por favor.

- Espera un momento.

Y el Policía comenzó a rellenar la ficha con el pasaporte de ella delante. Sin embargo, un joven preso que entraba esposado comenzó a armar un revuelo y el agente tuvo que abandonar el mostrador para ayudar rápidamente a sus compañeros. Al cabo de unos minutos volvió y continuó, sólo que los papeles se habían mezclado con los diferentes pasaportes ante lo abrupto de su marcha:

- ¿Dónde me había quedado? Ah! Si, Lindiwe Landers, nacida el 21 de enero del 77, en ???? Camboya?

Equivocándose a la hora de coger el pasaporte, ya que ni esa era su fecha de nacimiento ni su país. Los datos correspondían a otra joven detenida.

- Si, si, Camboya.

Y así continuó rellenando todos los detalles en base a datos inventados por Andrés y un pasaporte erróneo. La confianza que le inspiraba aquel supuesto prometido con traje y corbata visiblemente preocupado por ver a su prometida, le hacía no prestar mucha atención a los trámites burocráticos.

- Pues ya está. Espera ahí que en un par de horas podrás verla.

- ¿Un par de horas?!!! ¿Pero cómo va a ser eso?

- Las cosas son así. En breve acabo mi turno y el compañero te hará los trámites para que pases. Y ahora largo a la sala de espera que tengo mucho trabajo.

Andrés marchó a un rincón de la sala sin poner más trabas. Al cabo de más de dos horas de espera, casi tres, lo llamaron para que entrara. Al llegar a una sala, Lindiwe se encontraba totalmente destrozada y hundida. Verlo allí fue como recibir un mensaje de esperanza. Ambos se fueron directos a abrazarse, aunque un agente lo impidió:

- Sin tocarse.

- Es mi prometida!!

- Me da igual. O sentaditos, o te vas a la calle.

- Por Dios, esto parece un cuartel de la Guardia Pretoriana. Que la chica no ha hecho nada, sólo estar sin papeles en España.

- Que te vas a la calle!!!

- Vale, vale!!

Apenas fueron 10 minutos en los que casi ni dio tiempo a hablar de nada. Tan sólo ella contaba como había venido a Málaga para darle una sorpresa a su hermano y familia, cuando sufrió un golpe por detrás con el coche del que no tuvo la culpa.

- Trato de localizar a Nabuhito y a tu hermano, pero no es posible. No sé qué hacer ya.

- No te preocupes. Ya bastante has hecho por mí. Sólo te he causado problemas desde que me conoces.

- No digas eso.

No dio tiempo a más.

- ¿Cómo que se acabó? Si no me ha dado tiempo ni a calentar la silla!!

- Pues nada, la chica se va para el aeropuerto. Su vuelo de deportación sale en breve.

- ¿Dónde la llevan? ¿Podré verla allí?

- Supongo que si. La entregaremos a la Guardia Civil del aeropuerto. En cuatro horas sale de vuelta a su país.

Lindiwe volvió la cabeza mientras marchaba.

Habría que ir al aeropuerto. Al menos había una oportunidad. Andrés era consciente que los trámites no estaban bien hechos. Así ganaría tiempo para localizar a Nabuhito.

Continuará.....

Hola a todos. Poco o nada sabéis de mi trabajo actual, de cómo se desarrolla, ni de lo estresante que llega a ser. Esta semana ha sido desbordante. Para poneos un ejemplo, el viernes tuve que recorrer más de 140 Kms para llegar a 3 citas diferentes, de suma importancia todas, y recibí más de 50 llamadas en el móvil, en un horario que se supone que era de 8:00 a 15:00 y que acabó siendo de 7:30 a 18:00. Fue el colofón a una semana cargada de gestiones que derivó en que, o se solucionaban todas el viernes, o se iban todas al garete. Por suerte, se cerraron todas satisfactoriamente y recibí la inestimable felicitación de mis superiores.

Mi sucursal está en estos momentos la número 1 del ránking a nivel nacional en la mayoría de los aspectos positivos (rentabilidad, nuevas captaciones de clientes,...) y de las mejor situadas en los negativos (morosidad, sobre todo). Todo ello es síntoma de una buena gestión en el tiempo, aunque todo con un importante coste personal que tengo la certeza de que a la larga me pasará factura.

Gracias a todos por vuestros mensajes y por preocupaos por mi niña, la cual se encuentra totalmente recuperada.

Nos seguimos leyendo. Confío en que esta semana será más tranquila.

Esta tarde se juega el Málaga - Almería. Y nos toca ganar. Ya os contaré el resultado.

Besos y abrazos a todos.